Strawberry Arena, el escenario donde se reescribió la historia de HYROX
Estocolmo vivió el sábado una de las finales más caóticas y emocionantes en la historia del HYROX. El Strawberry Arena acogió la gran final de la temporada 8, reuniendo a los mejores atletas del planeta en una competición que se ha convertido en el referente global del fitness funcional de resistencia.
Los números que rodean este evento son difíciles de ignorar. De los más de un millón de atletas que participaron en pruebas HYROX durante toda la temporada, solo el 0,5% más rápido del mundo logró clasificarse para este Mundial. Eso convierte cada plaza en la sala en un logro por sí mismo, antes incluso de cruzar la primera estación.
Nadie esperaba, sin embargo, que el guion de la tarde lo escribieran dos estadounidenses. Ni los favoritos de siempre ni los récords del mundo sirvieron de garantía. La temporada 8 se cerró con dos coronas que viajan a Estados Unidos por primera vez en mucho tiempo.
Dylan Scott hace historia: un final de infarto en la categoría Elite 15 masculina
El drama de la jornada llegó en los instantes finales de la categoría Elite 15 masculina. Tim Wenisch (Alemania) lideraba la carrera cuando llegó a las wall balls, la última estación antes de la recta final. Parecía que el podio más alto era suyo. Pero el deporte tiene esa costumbre de sorprender a quienes ya se sienten campeones.
Dylan Scott (Estados Unidos) lo cazó. El americano, con una consistencia brutal durante todo el recorrido, ejecutó las wall balls a un ritmo que Wenisch no pudo sostener. Scott cruzó la línea de meta en 53:47, logrando el título mundial Elite 15 en una de las llegadas más ajustadas que se recuerdan en este formato.
El podio quedó así:
- 1. Dylan Scott (USA) — 53:47
- 2. Louis Osselaer (BEL) — 54:02
- 3. Tim Wenisch (GER) — 54:04
Solo 17 segundos separaron al primero del tercero. Wenisch, que había controlado gran parte de la prueba, tuvo que conformarse con el bronce. Osselaer, por su parte, fue el gran descubrimiento de la final, completando un podio que nadie tenía en sus quinielas. Y el gran ausente en lo más alto: Marko Rončević, poseedor del récord del mundo con 51:59, no logró imponerse esta vez. El croata, favorito absoluto antes de la salida, vio cómo la carrera se le escapó sin que su nombre apareciera en el podio.
Alyssa McElheny destrona a la triple campeona Wietrzyk en los últimos metros
Si la carrera masculina fue intensa, la femenina fue directamente cinematográfica. Joanna Wietrzyk (Australia) llegaba a Estocolmo como triple campeona del mundo y con el récord absoluto de HYROX femenino bajo el brazo: 54:25. Nadie en el circuito tenía más experiencia en este escenario, y su condición de favorita era incuestionable.
Pero Alyssa McElheny (Estados Unidos) tenía otros planes. La atleta americana no cedió terreno en ninguna de las ocho estaciones y mantuvo una presión constante sobre Wietrzyk durante los más de 56 minutos de prueba. Cuando llegó el momento decisivo, fue McElheny quien tuvo más piernas. Cruzó la meta en 56:59, con Wietrzyk a solo 15 segundos.
El podio femenino Elite 15:
- 1. Alyssa McElheny (USA) — 56:59
- 2. Joanna Wietrzyk (AUS) — 57:14
- 3. Sinead Bent (ENG) — 57:24
Sinead Bent (Inglaterra) completó un podio de alto nivel con 57:24, a 25 segundos de la nueva campeona. McElheny no solo ganó. Lo hizo bajando de los 57 minutos, una marca que habla de un nivel de rendimiento excepcional. La australiana Wietrzyk seguirá siendo una de las grandes figuras del circuito, pero hoy el trono fue americano.
Paul Weindl domina el Pro Men y el legado de una temporada record
La categoría Pro Men también tuvo su propio campeón del mundo en Estocolmo. Paul Weindl (Alemania) firmó una actuación impecable para imponerse con un tiempo de 55:03, confirmando el gran momento del atletismo funcional alemán tras el podio de Wenisch en la Elite 15.
Weindl gestionó la carrera con inteligencia, administrando esfuerzos en las estaciones de mayor desgaste muscular como los sled push y pull, y activando en las fases de carrera cuando el ritmo lo requería. Su victoria en Pro Men cierra un fin de semana brillante para el equipo alemán, que se va de Estocolmo con dos podios de primer nivel.
Más allá de los resultados individuales, la temporada 8 de HYROX ha marcado un antes y un después para el deporte. Superar la barrera de un millón de atletas activos en todo el mundo es un hito que pocas disciplinas de fitness han alcanzado en tan poco tiempo. El formato sigue creciendo en Europa, Norteamérica y Asia, y la final de Estocolmo fue una demostración de que el nivel competitivo en la élite no para de subir.
Lo que dejó esta final es una lección clara: en HYROX, los títulos no se heredan. Ni el récord del mundo ni tres coronas consecutivas garantizan nada cuando el cronómetro corre y las wall balls esperan en la última estación. La temporada 9 arrancará con dos nuevos campeones del mundo que llevan bandera americana, y con todos los favoritos de antes con cuentas pendientes que saldar.