Metionina e inmunidad: lo que revela un estudio del Salk Institute sobre cómo sobrevivir a infecciones
Un aminoácido dietético presente en los huevos, la carne y ciertas semillas podría tener un papel más relevante en la respuesta inmunitaria de lo que se pensaba. Un estudio publicado el 1 de junio de 2026 por el Salk Institute muestra que la metionina, un aminoácido esencial, mejoró de forma notable la supervivencia de ratones expuestos a infecciones graves y cuadros inflamatorios severos.
Qué encontró el estudio
- Salk Institute, junio de 2026: la metionina mejoró significativamente la supervivencia ante infecciones graves (modelo en ratones)
- La metionina es un aminoácido esencial: el cuerpo no puede producirla, debe obtenerse a través de la alimentación
- Fuentes alimentarias ricas en metionina: huevos, carne, pescado, semillas de sésamo, nueces de Brasil
- Importante: se trata de un estudio en ratones. Las implicaciones para humanos son preliminares y requieren más investigación
- Contexto: forma parte de una línea de investigación creciente sobre cómo la composición de aminoácidos en la dieta influye en la función inmunitaria
Qué es la metionina
La metionina es uno de los 9 aminoácidos esenciales, es decir, los componentes de las proteínas que el cuerpo humano no puede sintetizar y que deben obtenerse a través de la dieta. Participa en varios procesos biológicos:
- Inicio de la síntesis de proteínas (todas las proteínas comienzan con un residuo de metionina)
- Producción de glutatión, el principal antioxidante intracelular
- Metilación del ADN (regulación epigenética)
- Síntesis de taurina y cisteína
En nutrición deportiva, la metionina destaca por estar muy concentrada en proteínas de origen animal, lo que contribuye a la mayor puntuación de calidad de las proteínas completas en deportistas (huevos, carne, pescado) frente a algunas proteínas vegetales.
Qué encontró el estudio del Salk Institute
El estudio expuso a ratones a infecciones graves y cuadros inflamatorios agudos. Los ratones que recibieron suplementación con metionina mostraron tasas de supervivencia notablemente más altas que los del grupo control. Los investigadores identificaron un mecanismo que involucra la activación de vías inmunitarias específicas por parte de la metionina, especialmente a través de la producción de glutatión y la regulación de la respuesta inflamatoria.
Matiz fundamental: es un estudio en modelo animal publicado en junio de 2026. Los resultados en ratones no se trasladan automáticamente a humanos, ya que los mecanismos inmunitarios difieren de forma considerable. Serán necesarios estudios en humanos antes de extraer conclusiones definitivas.
Qué significa esto para tu dieta
Este estudio no justifica tomar suplementos de metionina de forma aislada. La ingesta a través de proteínas completas (huevos, carne, pescado) es suficiente en la mayoría de los casos. Lo que sí pone de relieve es la importancia creciente de los aminoácidos específicos, más allá del total de gramos de proteína, en la salud inmunitaria.
Fuentes naturales de metionina (por cada 100 g):
- Huevos: 380 mg
- Pechuga de pollo: 730 mg
- Ternera magra: 550 mg
- Salmón: 670 mg
- Semillas de sésamo: 600 mg
- Nueces de Brasil: 370 mg
Una dieta variada con fuentes de proteína completa cubre las necesidades de metionina sin necesidad de suplementación para la gran mayoría de las personas. Quienes siguen una dieta vegana estricta y no consumen legumbres, frutos secos y semillas en cantidad suficiente son los más propensos a tener una ingesta por debajo de lo óptimo.
En el contexto de la investigación sobre nutrición e inmunidad
Este estudio se encuadra en una tendencia investigadora en auge sobre cómo la composición precisa de la dieta, más allá de los macronutrientes, influye en la función inmunitaria. Otros aminoácidos como la arginina y la glutamina han mostrado funciones inmunitarias específicas en estudios preliminares.
Para los deportistas que quieren optimizar su inmunidad, especialmente en períodos de entrenamiento intensivo cuando el sistema inmunitario está bajo presión, prestar atención a la calidad de la proteína y no solo a la cantidad es una palanca poco explorada.