El fin de una era: París rompe con ASO
La Ciudad de París ha tomado una decisión que nadie esperaba con tanta rapidez: cambiar de organizador para su maratón, uno de los eventos de running más importantes de Europa. Después de décadas bajo el paraguas de Amaury Sport Organisation (ASO), el Ayuntamiento ha adjudicado la gestión del evento a un nuevo grupo organizador, marcando un antes y un después en la historia de la carrera.
ASO no es cualquier empresa. Organiza el Tour de France, la Vuelta a España, el Dakar Rally y varias de las clásicas ciclistas más prestigiosas del mundo. Perder el Maratón de París no es un golpe menor para su catálogo deportivo. Durante años, ASO construyó la carrera parisina hasta convertirla en una cita con más de 40.000 corredores y una repercusión internacional comparable a los grandes maratones del mundo.
El contrato entre la ciudad y ASO llegó a su fin y, en el proceso de licitación que siguió, el Ayuntamiento optó por no renovar. La decisión no es solo administrativa. Refleja un reposicionamiento claro: París quiere tener más control directo sobre cómo se presenta su maratón al mundo, cómo se integra con la ciudad y qué tipo de experiencia ofrece a quienes corren sus calles.
Qué puede cambiar para ti como corredor
Si ya estás inscrito en la próxima edición o tienes pensado correr París en los próximos años, probablemente te estés preguntando qué significa este cambio en la práctica. La respuesta honesta es que todavía hay incertidumbre, pero hay varios aspectos del evento que históricamente dependen mucho de quién lo organiza.
Algunos de los puntos que pueden variar bajo nueva gestión incluyen:
- El formato de la Expo y la recogida de dorsales: ASO tenía un sistema consolidado con su Salon du Running, una feria comercial enorme vinculada al maratón. Un nuevo organizador puede optar por un formato más compacto, más experiencial o simplemente diferente.
- El proceso de inscripción: La plataforma, los plazos, los precios y la estructura de sorteos o inscripción directa pueden cambiar por completo. Si corres París regularmente, conviene que estés atento a los nuevos canales oficiales.
- Los tiempos de clasificación y los corrales de salida: Cada organización tiene sus propios criterios para segmentar a los corredores. Los tiempos mínimos que te ubican en un corral u otro pueden ajustarse.
- La experiencia en meta y el recorrido: Aunque el trazado lo define en parte la propia ciudad, los servicios en ruta, la señalización, los puestos de avituallamiento y la zona de llegada son decisiones del organizador.
- La proyección internacional del evento: ASO tiene una red de medios y sponsors globales. Un organizador más pequeño o con menos recorrido puede tardar en mantener ese nivel de visibilidad.
No todo tiene por qué empeorar. De hecho, hay corredores y especialistas del sector que ven esta transición como una oportunidad para que el maratón se reinvente. Una gestión más cercana a la ciudad puede traducirse en menos fricción logística, mejor coordinación con el transporte público y una experiencia más integrada con los barrios que atraviesa la carrera.
París dentro de la tendencia global: ciudades que recuperan su maratón
Lo que ha pasado en París no ocurre en el vacío. En los últimos años, varias ciudades han revisado su relación con los grandes operadores de eventos deportivos y han decidido asumir más protagonismo en la gestión de sus carreras más emblemáticas. El maratón urbano ha dejado de ser solo un negocio deportivo para convertirse en una herramienta de ciudad: turismo, imagen internacional, cohesión social y palanca económica local.
Esta tensión entre los intereses comerciales de una empresa organizadora y los objetivos estratégicos de una ciudad es cada vez más visible. Cuando una empresa como ASO gestiona un maratón, su prioridad natural es optimizar el evento como producto. Cuando lo gestiona la ciudad directamente o a través de un operador más alineado con sus objetivos, el enfoque puede cambiar hacia criterios distintos: accesibilidad, impacto de barrio, sostenibilidad o integración cultural.
El Maratón de Berlín, gestionado por SCC Events con un vínculo muy estrecho con las instituciones locales, o el de Tokyo, profundamente enraizado en la identidad de la ciudad, son ejemplos de modelos donde el evento y la ciudad funcionan como un solo relato. París parece querer construir algo parecido, especialmente después del impulso que supusieron los Juegos Olímpicos de 2024 para la imagen deportiva de la capital francesa.
Qué deberías hacer si tienes planes de correr París
Si ya tienes una inscripción confirmada, lo primero es revisar los comunicados oficiales del maratón. En períodos de transición organizativa, los derechos de los corredores inscritos suelen estar protegidos, pero los detalles de logística, recogida de dorsales o condiciones de transferencia pueden modificarse. No asumas que todo funciona igual que en ediciones anteriores.
Si estás pensando en inscribirte para una edición futura, te conviene esperar a que el nuevo organizador presente su hoja de ruta. Normalmente esto incluye anuncios sobre precios, plataforma de inscripción y novedades del recorrido o el formato. Suscribirte a la newsletter oficial y seguir los canales verificados del maratón es la forma más directa de no perderte nada.
Hay algunas preguntas concretas que merece la pena que te hagas antes de tomar decisiones:
- ¿Cambia el precio de inscripción? Los maratones de grandes ciudades han subido sus tarifas de forma sostenida. Un cambio de organizador puede acelerar o moderar esa tendencia.
- ¿Se mantiene el recorrido clásico? El paso por el Bois de Boulogne, los Champs-Élysées o el Château de Vincennes son parte del atractivo de París. Cualquier modificación significativa del trazado cambia el carácter de la carrera.
- ¿Cómo afecta esto a los pacers y al sistema de tiempos? La organización de liebre y cronometraje oficial puede cambiar de proveedor, lo que puede tener un impacto en la precisión y los servicios disponibles en ruta.
- ¿Hay planes de expansión o cambios en el número de plazas? Algunos organizadores optan por crecer en número de participantes, otros por reducirlos para mejorar la experiencia. Ambas decisiones afectan directamente al ambiente del día de carrera.
Lo que está claro es que el Maratón de París sigue siendo una de las carreras más espectaculares del mundo. Correr por el centro de una ciudad así, con un recorrido que cruza monumentos, orillas del Sena y parques históricos, es una experiencia difícil de igualar. El cambio de organizador es una incógnita, pero también puede ser el inicio de una nueva etapa que le devuelva frescura a una carrera que muchos consideraban demasiado encorsetada en su formato.
Lo que le corresponde al nuevo equipo es estar a la altura del legado que recibe y, sobre todo, demostrar que puede gestionar los 40.000 corredores que llenan las calles de París cada primavera con la misma solvencia que los años anteriores. Si mientras esperas novedades quieres mantener el ritmo de entrenamiento, un buen punto de partida es revisar tu plan de preparación para distancias largas.