Running

59:52 en Mount Washington: Beaudoin-Rousseau hace historia

Meikael Beaudoin-Rousseau rompió la barrera de la hora en el Mount Washington Road Race con 59:52, un hito que nadie había logrado desde 2017.

A trail runner climbs a steep rocky mountain slope on Mount Washington, backlit by golden late-afternoon light.

59:52: La barrera que nadie había roto desde 2017

El 21 de junio de 2025, Meikael Beaudoin-Rousseau cruzó la línea de meta del 65.º Delta Dental Mount Washington Road Race con un tiempo de 59 minutos y 52 segundos. Con ese registro, se convirtió en el primer corredor en bajar de la hora desde 2017, una marca que llevaba casi ocho años esperando a alguien con las piernas y los pulmones necesarios para alcanzarla.

No es un logro que se consiga por accidente. Romper la barrera del minuto en Mount Washington exige una combinación de potencia aeróbica extraordinaria, técnica de ascenso impecable y una capacidad mental para sostener el esfuerzo cuando el cuerpo lleva kilómetros pidiendo que pares. Beaudoin-Rousseau lo hizo con margen suficiente para que el resultado no dejara lugar a dudas.

La carrera, que se celebra anualmente en New Hampshire, reúne a los mejores especialistas en ascenso del continente norteamericano. Ganar aquí ya es una hazaña. Bajar de los 60 minutos es otra categoría. Solo un puñado de corredores en toda la historia de la prueba puede presumir de haberlo conseguido.

7,6 millas hacia arriba: lo que hace única a esta carrera

El recorrido del Mount Washington Road Race cubre 7,6 millas (aproximadamente 12,2 kilómetros) con un desnivel positivo de unos 1.311 metros. El gradiente medio ronda el 11,5%, pero hay tramos que superan el 18%. No hay bajadas. No hay descanso. Solo subida continua desde la base hasta la cima del pico más alto de Nueva Inglaterra.

Para que te hagas una idea de lo que eso significa en la práctica: la mayoría de los corredores recreativos completan la prueba entre 1 hora 30 minutos y 2 horas. Los atletas de élite aspiran a quedarse por debajo de los 70 minutos. Bajar de 60 no es simplemente ir rápido, es operar en un nivel fisiológico que muy pocos cuerpos pueden sostener durante casi una hora de ascenso sin pausa.

La carretera que sube al Mount Washington fue construida en 1861 y es una de las rutas con peaje más antiguas de Estados Unidos. Hoy, esa misma carretera se convierte una vez al año en el escenario de uno de los retos más brutales del calendario de carreras de montaña. Los corredores compiten contra el crono, contra el desnivel y, casi siempre, contra el clima.

El clima que convierte la cumbre en un campo de batalla

Mount Washington tiene la reputación de albergar el clima más extremo del hemisferio norte. La estación meteorológica de la cima registró en 1934 una velocidad de viento de 372 km/h, récord mundial durante décadas. En el día de la carrera, el viento, la niebla, la lluvia o incluso la nieve en junio no son excepciones. Son posibilidades reales que los atletas deben asumir desde la salida.

A medida que subes, la temperatura puede caer varios grados en minutos. La niebla reduce la visibilidad y obliga a los corredores a mantener la concentración en cada paso sobre el asfalto mojado. El viento lateral en los tramos altos puede frenar literalmente el avance y forzar una postura casi horizontal para seguir adelante. No es metáfora. Es física.

Beaudoin-Rousseau se enfrentó a estas condiciones y no solo las superó, sino que lo hizo con un tiempo histórico. Eso añade una capa adicional de mérito a su actuación. En una carrera donde el entorno puede destruir cualquier plan de ritmo, mantener la consistencia necesaria para promediar por debajo de los 8 minutos por milla en subida constante es, sencillamente, extraordinario.

Beaudoin-Rousseau y el mapa del running de montaña en Norteamérica

Con este resultado, el corredor canadiense Meikael Beaudoin-Rousseau se instala definitivamente entre los mejores especialistas en ascenso del trail running norteamericano. Su perfil encaja a la perfección con lo que demanda Mount Washington: potencia en subida sostenida, eficiencia en el uso del terreno y una gestión del esfuerzo que pocos atletas son capaces de mantener cuando el lactato empieza a acumularse.

No es la primera vez que su nombre aparece en lo alto de resultados importantes. Beaudoin-Rousseau ha demostrado consistencia en pruebas de montaña a lo largo de varios años, pero este rendimiento en la edición 65 del Mount Washington Road Race marca un antes y un después en su carrera. Romper una barrera que llevaba ocho años en pie no es solo ganar una carrera. Es escribir tu nombre en la historia de una prueba con más de seis décadas de tradición.

Lo que hace aún más relevante su actuación es el contexto generacional. El trail running de montaña en Norteamérica vive un momento de crecimiento acelerado, con más corredores, más competencia y más nivel. Que en ese contexto alguien logre bajar de los 60 minutos en Mount Washington habla de un talento singular y de un trabajo de preparación meticuloso. Los datos hablan por sí solos:

  • Tiempo oficial: 59 minutos y 52 segundos
  • Última vez que se rompió la barrera: 2017
  • Desnivel del recorrido: aproximadamente 1.311 metros de subida
  • Gradiente medio: 11,5% con picos superiores al 18%
  • Edición de la carrera: 65.º Delta Dental Mount Washington Road Race

Si sigues el trail running de cerca, ya tienes a Beaudoin-Rousseau en tu radar. Si acabas de descubrir su nombre con esta carrera, guárdalo bien. Las actuaciones de este nivel no son casualidades. Son la señal de un corredor que ha llegado a la cima, literalmente y en sentido figurado, y que no tiene intención de bajar. Este mismo mes, otras carreras de montaña dejaron marcas igual de memorables, como los récords pulverizados en la Transvulcania, prueba que comparte con Mount Washington esa capacidad de sacar lo mejor —y lo más extremo— de sus participantes.