El punto de partida: Olympic Valley a las 5 de la mañana
El 28 de junio de 2026, antes de que salga el sol, unos 370 corredores se reunirán en Olympic Valley, California, para cruzar la línea de salida de la Western States 100. El pistolatazo suena a las 5:00 AM hora local, cuando la temperatura todavía es soportable y las estrellas aún cubren el cielo de la Sierra Nevada.
Olympic Valley, que durante décadas se conoció como Squaw Valley, es el escenario perfecto para este arranque brutal. La primera hora de carrera ya impone: los atletas suben más de 2.400 metros de altitud en los primeros ocho kilómetros, atravesando el Emigrant Pass con las piernas frías y el corazón a tope. No hay manera de entrar en calor de forma gradual. La montaña te lo pide todo desde el primer paso.
La llegada está programada en Auburn, California, al pie de la Sierra, después de recorrer 100,2 millas (algo más de 161 kilómetros) con un desnivel positivo acumulado de 18.300 metros. Los primeros finishers de élite se esperan en la noche del 28 al 29 de junio, y los resultados completos irán llegando a lo largo del domingo.
Un recorrido que no perdona: montaña, calor y cañones
La Western States no es solo una carrera larga. Es una sucesión de entornos que te exigen adaptarte constantemente. Después de los primeros picos nevados, el terreno cambia hacia pistas de tierra roja, zonas boscosas y los famosos cañones del Middle Fork, donde la temperatura puede superar los 40 grados centígrados en pleno mediodía de verano.
El tramo entre los kilómetros 80 y 120 es donde la carrera se decide. Ahí están el Cañón del Río Americano y la subida al Highway 49, dos secciones que han roto a corredores con mucha más experiencia de la que cualquiera podría imaginar. El calor extremo, la acumulación de fatiga y la deshidratación convierten esta parte del recorrido en un ejercicio de supervivencia tanto como de competición.
Para sobrevivir al recorrido, los corredores pueden contar con sus equipos de apoyo en puntos específicos a lo largo del trazado. Las zonas de crew y los puestos de avituallamiento están distribuidos estratégicamente, pero hay segmentos de más de 20 kilómetros donde el corredor está completamente solo. Aquí un resumen de los tramos más exigentes:
- Emigrant Pass (km 0-8): subida inicial de más de 2.400 metros de altitud, con posible nieve residual en junio.
- Cañones del Middle Fork (km 70-100): bajadas y subidas técnicas con calor extremo.
- Cañón del Río Americano (km 120-140): la sección más dura mental y físicamente.
- No Hands Bridge y Robie Point (km 155-160): los últimos kilómetros antes de Auburn, con la multitud ya animando.
Molly Seidel: de los Juegos Olímpicos a su primera 100 millas
Molly Seidel es, sin duda, el nombre más seguido de la edición 2026. La corredora estadounidense llegó al gran público en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde ganó la medalla de bronce en maratón en su segunda carrera de esa distancia. Desde entonces, su trayectoria ha sido una mezcla de grandes actuaciones y periodos complicados de salud, que ella misma ha compartido con mucha honestidad en redes sociales.
Este año, Seidel da el salto al ultratrail y lo hace directamente en la carrera más emblemática del mundo. Muchos se preguntan si su preparación en asfalto le da las herramientas necesarias para competir en montaña, pero ella ha dejado claro que lleva meses trabajando el terreno técnico y el desnivel. Su capacidad aeróbica es excepcional; la incógnita está en cómo gestiona el dolor acumulado después de las 60 millas.
Lo que hace especialmente interesante su debut es que no llega como favorita declarada, sino como una competidora de nivel élite que tiene todo por descubrir. Si logra terminar entre las primeras mujeres, habrá hecho historia. Y si no consigue su mejor resultado, el solo hecho de atreverse con la Western States en su primera 100 millas ya dice mucho de quién es como atleta.
Los números de la carrera: lotería, récords y expectativas para el 29 de junio
Conseguir un dorsal para la Western States no es sencillo. El sistema de lotería selecciona a los participantes entre miles de candidatos cada año, y las probabilidades de entrar en el primer intento rondan el 5%. Los corredores que no son elegidos acumulan papeletas adicionales para ediciones futuras, lo que convierte el proceso en una espera que para algunos dura años.
En 2026, cerca de 370 atletas han conseguido su plaza, procedentes de decenas de países. La mayoría son aficionados de alto nivel con empleos a tiempo completo, que han estructurado sus vidas durante meses alrededor de los entrenamientos. Solo una pequeña parte del pelotón son corredores profesionales o semiprofesionales. Esa mezcla es uno de los grandes atractivos de la carrera.
En cuanto a los récords, el récord masculino del recorrido lo tiene Jim Walmsley, con un tiempo de 14 horas, 9 minutos y 28 segundos, establecido en 2019. Una marca que todavía parece inalcanzable y que convierte cada edición en una carrera contra el reloj además de contra los rivales. En categoría femenina, el récord pertenece a Courtney Dauwalter, con 15 horas, 29 minutos y 34 segundos, también de 2019. Dos marcas históricas que marcan el listón de la excelencia en el ultratrail mundial, y que esta misma temporada Dauwalter volvió a demostrar su dominio en el circuito internacional.
Los primeros clasificados masculinos se esperan cruzar la meta en Auburn en la noche del 28 de junio, alrededor de las 20:00 o 21:00 horas locales. Las primeras mujeres llegarán algo más tarde. El plazo máximo para terminar la carrera es de 30 horas desde la salida, lo que significa que los últimos finishers podrían cruzar la meta el 29 de junio bien entrada la mañana.
Si quieres seguir la carrera en tiempo real, la organización publica los tiempos de paso en su web oficial y varias plataformas de seguimiento GPS permiten localizar a cada corredor en el mapa. Para muchos aficionados al running, este fin de semana es tan emocionante como cualquier gran final del deporte convencional.