Tove Alexandersson vuelve a reinar en Zegama
El 24 de mayo de 2026, Tove Alexandersson cruzó la línea de meta del Zegama-Aizkorri Marathon con una claridad que ya empieza a parecer rutinaria. Otra victoria. Otro título. Otra demostración de que la sueca de 31 años no solo compite en trail running, sino que lo redefine desde hace varios años.
La carrera, disputada en el corazón del País Vasco, volvió a ofrecer las condiciones que la hacen única: niebla densa en las crestas, senderos resbaladizos por la lluvia y una exigencia técnica que muy pocas corredoras del mundo saben gestionar con la naturalidad de Alexandersson. Completó el recorrido en un tiempo que la sitúa entre las mejores marcas femeninas de la historia de la prueba.
Para quienes siguen el trail running de élite, el resultado no sorprendió. Pero eso no lo hace menos extraordinario. Cuando una atleta gana con tanta consistencia en un circuito tan duro, el asombro no desaparece: se convierte en respeto sostenido.
Por qué Zegama es la prueba más difícil de repetir
No todas las victorias valen lo mismo. En el mundo del trail running, ganar en Zegama-Aizkorri tiene un peso específico que pocos eventos pueden igualar. El recorrido de 42 kilómetros acumula más de 2.800 metros de desnivel positivo, con tramos como el Aizkorri o el Oltza que pueden romper a cualquier atleta que no llegue en un estado físico y mental impecable.
La montaña vasca no perdona errores de ritmo ni de lectura del terreno. Las bajadas técnicas exigen una combinación de valentía y precisión que no se entrena en pocos meses. Por eso las victorias repetidas son tan escasas en la historia de esta prueba. Cada edición trae condiciones distintas, rivales nuevas y variables imposibles de controlar del todo.
Que Alexandersson haya acumulado varias victorias en este escenario no habla solo de su forma física. Habla de una capacidad de adaptación, de una lectura del terreno casi instintiva y de una gestión del esfuerzo que sus rivales todavía están tratando de descifrar. Ganar una vez en Zegama es un logro enorme. Ganar varias veces seguidas es algo de otra categoría.
Lo que su dominio le dice al resto del pelotón femenino
La pregunta que recorre el paddock del trail running de élite es cada vez más directa: ¿habrá alguien capaz de plantarle cara en 2027? Por ahora, el campo femenino ha ofrecido resistencia puntual, pero no ha encontrado la manera de mantener el ritmo de Alexandersson en los momentos decisivos de la carrera, que suelen llegar pasado el kilómetro 25, cuando el cuerpo ya empieza a cobrar la deuda.
Atletas como Maite Maiora, Ida Nilsson o las nuevas generaciones que van emergiendo en el circuito Golden Trail Series y en eventos UTMB han demostrado que el nivel femenino global nunca ha estado tan alto. Pero Alexandersson parece tener un margen que, a día de hoy, resulta difícil de cerrar en un solo ciclo de preparación.
Eso no significa que el dominio sea eterno. En el trail running, las lesiones, los ciclos de forma y la evolución táctica de las rivales pueden cambiar un panorama en cuestión de meses. Lo que sí es seguro es que cualquier atleta que aspire a ganar en Zegama en 2027 tendrá que llegar con un plan muy específico, mucho trabajo técnico en bajadas y una capacidad de sufrimiento probada en condiciones parecidas a las vascas.
Tres claves del estilo Alexandersson que puedes aplicar a tu entrenamiento
Aunque la distancia entre una corredora de élite mundial y un atleta popular es enorme, el enfoque de Alexandersson contiene lecciones concretas que cualquier trail runner puede adaptar. No se trata de copiar sus volúmenes de entrenamiento, sino de entender los principios que están detrás de su rendimiento.
- Trabajo técnico específico en bajadas. Alexandersson dedica tiempo real a entrenar descensos en terreno irregular, no solo a subir. Si entrenas para una carrera con perfil técnico, incluye bajadas en tus sesiones con intención táctica, no solo como recuperación.
- Gestión del esfuerzo por sensaciones, no solo por datos. Aunque usa tecnología como cualquier atleta moderno, la sueca tiene una capacidad demostrada de ajustar el ritmo según lo que el cuerpo le pide en cada tramo. Entrena tu percepción del esfuerzo en condiciones variables.
- Consistencia a largo plazo por encima de picos de forma. Su historial no es el de una corredora que aparece un año y desaparece. Es el resultado de años de trabajo acumulado, con periodos de recuperación respetados y progresión planificada. La consistencia es accesible a cualquier nivel.
El trail running está lleno de atletas que entrenan duro. Lo que diferencia a quienes llegan a la meta en mejor estado no suele ser el volumen bruto, sino la calidad de las decisiones que toman semana a semana, tanto en el monte como fuera de él.
Zegama 2026 ha vuelto a dejar una imagen grabada en la memoria del deporte: Tove Alexandersson corriendo como si el terreno más hostil del mayor fin de semana del trail fuera, simplemente, su casa. Para el resto del pelotón, el reto de 2027 ya ha empezado.