Running

Dakota Jones corre para salvar el Gran Lago Salado

Dakota Jones documenta la crisis del Gran Lago Salado en su nuevo proyecto cinematográfico, uniendo trail running y activismo medioambiental.

Un lago que desaparece, una historia que hay que contar

El Gran Lago Salado de Utah fue durante décadas uno de los ecosistemas más singulares de América del Norte. Hoy, lo que queda de él es una extensión de barro seco, sal y silencio. Desde los años ochenta, el lago ha perdido aproximadamente el 73% de su volumen de agua, una cifra que no es solo un dato medioambiental: es una catástrofe en cámara lenta que afecta a millones de personas.

Dakota Jones lo vio con sus propios ojos mientras corría por sus orillas. Y decidió que no podía seguir mirando sin hacer nada. El resultado es Where the Water Was, un proyecto cinematográfico que documenta el estado actual del lago a través de la perspectiva única de un corredor de trail navegando el lecho expuesto, ese terreno árido que hace apenas cuarenta años estaba bajo el agua.

El filme no es un documental científico al uso. Es una pieza que combina la experiencia física del running con una narrativa medioambiental urgente. Jones corre por la sal agrietada, por los márgenes polvorientos, por un paisaje que parece de otro planeta. Y mientras lo hace, la cámara registra lo que el lago ya no puede ocultar: su propia agonía.

Dakota Jones: el atleta que usa sus zapatillas como megáfono

Jones lleva más de una década compitiendo en las carreras de trail y ultra más exigentes del mundo. Ha corrido la Hardrock 100, la UTMB y decenas de pruebas en terrenos que van desde los Alpes hasta los desiertos de Norteamérica. Pero en los últimos años, su identidad como atleta ha evolucionado hacia algo más amplio que los podios y los tiempos de llegada.

Lo que le diferencia de muchos corredores de élite es su disposición a incomodar. Jones habla abiertamente sobre la crisis climática, sobre el consumo de agua en el oeste de Estados Unidos y sobre la responsabilidad que tienen los deportistas con plataforma pública. En entrevistas recientes ha sido directo: "El trail running nos lleva a los lugares más bonitos del planeta. Si no los defendemos, ¿quién lo hará?"

Con Where the Water Was, Jones da un paso más allá de las declaraciones. El proyecto implica colaboración con científicos locales, activistas del agua y comunidades indígenas que han vivido junto al lago durante generaciones. No es solo una película sobre correr. Es un acto político envuelto en sudor y polvo de sal.

La crisis del Gran Lago Salado: lo que está en juego

El Gran Lago Salado no es solo un cuerpo de agua bonito en un mapa. Es un regulador climático regional, un hábitat crítico para millones de aves migratorias y una fuente de sustento económico para industrias que van desde la minería hasta el turismo. Su declive tiene consecuencias que ya se sienten en Salt Lake City y en comunidades de todo el estado de Utah.

Uno de los efectos más preocupantes es la contaminación del aire. A medida que el lago retrocede, expone el lecho marino, cargado de metales pesados como arsénico y mercurio. Los vientos levantan ese polvo tóxico y lo transportan hacia zonas densamente pobladas. Algunos estudios vinculan esta polvareda con el aumento de enfermedades respiratorias en la región. El problema no está en el horizonte. Ya está aquí.

Las causas del colapso del lago son principalmente humanas. La agricultura intensiva, el crecimiento urbano y la gestión histórica del agua en el Oeste americano han desviado ríos y acuíferos que antes alimentaban el lago. El cambio climático agrava una situación que ya era crítica. Y aunque hay propuestas legislativas en marcha, el ritmo de recuperación del lago, si es que llega, será lento comparado con la velocidad de su pérdida.

  • 73% del volumen de agua perdido desde la década de 1980.
  • El lago ha retrocedido más de 4 metros en su nivel histórico.
  • Más de 800 especies de aves dependen del ecosistema del lago en sus rutas migratorias.
  • Los polvos tóxicos del lecho expuesto afectan a una población de más de 2,5 millones de personas en el área metropolitana de Salt Lake City.
  • El valor económico anual del lago para Utah se estimaba en más de $1.320 millones antes de su declive acelerado.

Trail runners como activistas: una tendencia que no para de crecer

Dakota Jones no está solo. En 2026, el mundo del trail running y el ultramaratón está viviendo una transformación cultural significativa. Cada vez más atletas de élite entienden que su visibilidad es un recurso, y que ese recurso puede destinarse a algo más que a vender zapatillas o suplementos.

Figuras como Ragna Debats, Timothy Olson o Courtney Dauwalter han hablado públicamente sobre sostenibilidad y conservación medioambiental. Organizaciones como Running for Future o iniciativas dentro de la propia ITRA están integrando criterios de impacto ambiental en la manera en que se organizan y evalúan las carreras. El running de montaña, por su naturaleza, lleva a los atletas al corazón de los ecosistemas que están en riesgo. Es difícil correr por un bosque afectado por incendios o por un glaciar que se derrite y no sentir la urgencia.

Lo que Jones hace con Where the Water Was encaja en esta corriente, pero la empuja más lejos. Convertir una crisis medioambiental en una experiencia cinematográfica y atlética al mismo tiempo es una apuesta creativa y política. Es una forma de decirle al espectador: esto no es un problema abstracto, es el suelo que piso cuando corro. Y esa concreción tiene un poder que los informes científicos, por sí solos, raramente consiguen.

La pregunta que queda abierta es si el activismo deportivo puede mover agujas reales en términos de política del agua y legislación ambiental. Jones parece creer que sí, o al menos que merece la pena intentarlo. En un momento en que los grandes lagos y ríos del Oeste americano están bajo presión sin precedentes, cada voz que se suma a la conversación cuenta. Y una voz que corre a 4.000 metros de altitud y luego la traslada a una pantalla tiene un alcance que no hay que subestimar. Un caso reciente que ilustra cómo los incendios forestales transforman el trail es el del Leadville 100, cuyo recorrido histórico tuvo que modificarse por primera vez ante la amenaza directa del fuego.