Un récord que reescribe los límites del atletismo máster
Jennifer MacDonell, corredora de Ottawa, acaba de entrar en los libros de historia del atletismo mundial. La canadiense estableció un nuevo récord mundial en la categoría W70-74 de maratón, una de las divisiones por edad más competitivas y monitorizadas del circuito máster internacional. Su marca no es un dato anecdótico. Es una declaración sobre lo que el cuerpo humano puede lograr cuando el entrenamiento, la ciencia y la determinación se alinean pasados los setenta años.
El maratón máster femenino en la franja de los 70 a los 74 años concentra cada vez más atención de investigadores, entrenadores de élite y medios especializados. Las marcas en esta categoría han descendido de forma sostenida en la última década, impulsadas por una generación de mujeres que llevan corriendo desde los años ochenta y que aplican hoy metodologías de entrenamiento que antes solo usaban los atletas profesionales de veinte años.
MacDonell llega a este hito con una trayectoria construida sobre la constancia. No es una atleta que haya aparecido de la nada. Es el resultado visible de años de trabajo estructurado, de decisiones inteligentes sobre el volumen semanal y de una relación muy madura con la recuperación. Su récord convierte Ottawa en un punto de referencia inesperado para la comunidad del atletismo de largo aliento a nivel global.
Por qué el atletismo máster está rompiendo sus propios techos
El récord de MacDonell no ocurre en el vacío. Forma parte de una tendencia documentada: los tiempos de referencia en las categorías máster llevan años mejorando a un ritmo superior al de las categorías absolutas. Los expertos en fisiología del ejercicio apuntan a varios factores que explican este fenómeno, y todos ellos tienen que ver con cambios estructurales en cómo se entrena y se cuida el cuerpo a partir de los cincuenta años.
La ciencia del envejecimiento activo ha avanzado enormemente. Hoy sabemos que la pérdida de masa muscular, el descenso del VO2 máximo y la reducción de la densidad ósea no son inevitables a la velocidad que se creía hace treinta años. Con los estímulos adecuados, el cuerpo responde. Los estudios más recientes sobre periodización en atletas veteranos muestran que las adaptaciones cardiovasculares y neuromusculares siguen produciéndose con eficacia bien entrados los setenta años, siempre que el entrenamiento sea progresivo y el descanso forme parte del plan.
Además, la primera generación de corredoras que empezaron a competir en los años ochenta y noventa llega ahora a sus setenta con un fondo de kilómetros acumulado, una base aeróbica sólida y, sobre todo, con experiencia real en la gestión del esfuerzo en carrera. Eso es algo que no se puede comprar ni simular. MacDonell representa a esa generación en su mejor versión posible.
Lo que su récord significa para los corredores mayores de 50 años
En los últimos diez años, los corredores de más de cincuenta años han pasado de ser una curiosidad en los campos de salida a convertirse en el segmento de mayor crecimiento de cualquier carrera popular de larga distancia. En muchos maratones europeos y norteamericanos, más del treinta por ciento de los participantes superan los cincuenta años. Este grupo busca referentes reales, no metáforas motivacionales.
Jennifer MacDonell les da exactamente eso. Un tiempo en el asfalto, no en un discurso. Una marca homologada que demuestra que la ventana de rendimiento de élite no se cierra con la jubilación ni con la llegada de la séptima década de vida. Para cualquier corredor o corredora que haya pensado que ya pasó su mejor momento, este récord funciona como un reencuadre radical de lo posible, respaldado por lo que la ciencia dice sobre correr a los 70.
El impacto motivacional de los récords máster va mucho más allá del deporte. Los estudios sobre adherencia al ejercicio en personas adultas mayores señalan que ver a alguien de su misma franja de edad lograr algo extraordinario aumenta de forma significativa la intención de entrenar y competir. MacDonell no solo corre para ella. Cada kilómetro que pone en el marcador arrastra a miles de personas hacia las zapatillas.
Las claves del rendimiento máster: lo que hacen diferente los mejores
Los entrenadores especializados en atletismo máster coinciden en señalar cuatro palancas fundamentales que separan a los atletas veteranos de alto rendimiento del resto. No son secretos. Son disciplinas que requieren constancia y, sobre todo, la humildad de adaptar el ego al cuerpo que tienes hoy, no al que tenías a los treinta y cinco años.
- Periodización estructurada: los mejores atletas máster no entrenan de forma lineal. Organizan su año en bloques con objetivos específicos, alternando fases de carga, adaptación y descarga. Esta estructura es lo que permite mantener la progresión sin acumular fatiga crónica.
- Trabajo de fuerza integrado: la musculatura es el tejido que más se pierde con el paso de los años si no se trabaja activamente. Los ejercicios de fuerza, especialmente los de cadena posterior y core, son hoy parte indispensable del plan de cualquier corredor máster que quiera mantenerse rápido y libre de lesiones.
- Gestión activa de la recuperación: el cuerpo veterano necesita más tiempo para asimilar los estímulos de entrenamiento. Dormir bien, controlar el estrés acumulado y usar herramientas como el rodillo de espuma, la piscina o la fisioterapia preventiva no son lujos. Son parte del entrenamiento.
- Nutrición ajustada a la edad: las necesidades de proteína aumentan con los años para mantener la masa muscular. Los atletas máster de alto nivel prestan atención especial a la ingesta proteica diaria y a la recuperación nutricional post-esfuerzo, un área que la investigación reciente ha identificado como decisiva para el rendimiento a largo plazo.
MacDonell encarna este enfoque integral. Su récord no es el resultado de un pico de forma puntual. Es la expresión de un sistema de entrenamiento coherente aplicado durante años, con las adaptaciones necesarias en cada etapa de su evolución como atleta. Eso es lo que lo hace replicable, al menos en su filosofía, para cualquier persona que decida tomarse en serio el running después de los cincuenta.
La comunidad corredora tiene ahora una nueva referencia en el horizonte. El récord de Jennifer MacDonell no es el techo del atletismo máster femenino. Probablemente es el suelo desde el que se construirá el siguiente. Y eso, para todos los que corren con más experiencia que años jóvenes en las piernas, es exactamente la noticia que necesitaban — la misma energía que está impulsando a las mujeres que reescriben la historia del maratón en la temporada más competitiva que se recuerda.