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Western States 100 2026: Bouillard y Lichter ganan

Vincent Bouillard y Jenn Lichter ganan el Western States 100 de 2026 en una edición marcada por un campo élite histórico y condiciones exigentes.

An ultrarunner breaks through the finish line with raised arms, bathed in golden hour light and swirling dust.

Bouillard y Lichter se coronan en el Western States 100 de 2026

El Western States 100 de 2026 ya tiene sus campeones. Vincent Bouillard cruzó la línea de meta en Auburn, California, como ganador absoluto de la carrera masculina, mientras que Jenn Lichter hizo lo propio en la categoría femenina. Los dos resultados cierran uno de los capítulos más emocionantes de la historia reciente del ultramaratón de montaña.

La edición de este año reunió uno de los campos más competitivos que se recuerdan en Squaw Valley. Los favoritos llegaron en forma, las condiciones del terreno fueron exigentes desde el inicio, y el calor en las últimas horas de carrera castigó a quienes no gestionaron bien el ritmo en los tramos de alta montaña. No hubo margen para errores tácticos.

En keedia seguimos la carrera de cerca. Hace apenas unos días publicamos el análisis del campo élite y destacamos el regreso de Jim Walmsley a una prueba que marcó su trayectoria. El resultado final no salió como muchos esperaban para él, pero la narrativa de la jornada fue igual de intensa que cualquier pronóstico previo.

Vincent Bouillard: una victoria construida kilómetro a kilómetro

Bouillard llevó una carrera inteligente desde el primer tramo. El corredor francés no arriesgó en las bajadas iniciales de la Sierra Nevada y administró sus fuerzas con precisión quirúrgica. Cuando el pelotón de cabeza comenzó a fragmentarse pasado el kilómetro 60, él seguía dentro del grupo de líderes sin haber forzado en ningún momento.

El movimiento decisivo llegó en los alrededores de Foresthill, el punto donde históricamente se definen las carreras en el Western States. Bouillard aumentó el ritmo de forma sostenida, sin un ataque brusco, y fue abriendo distancia respecto a sus perseguidores. Desde ese momento, la carrera fue suya.

La llegada a Auburn confirmó lo que los tiempos de paso ya anticipaban. Bouillard terminó la prueba con una actuación que combina solidez técnica, madurez táctica y una capacidad para sufrir que lo sitúa en la conversación de los mejores ultracorredores del mundo en este momento. Para él, esta victoria no es un accidente. Es la culminación de años de trabajo constante.

  • Tramo Sierra Alta: Bouillard completó los primeros 50 kilómetros sin ceder terreno en las subidas clave.
  • Gestión del calor: Los sectores de baja altitud y alta temperatura no lo afectaron visiblemente.
  • Tramo Foresthill-Auburn: Fue donde ejecutó la diferencia definitiva sobre el resto de favoritos.

Jenn Lichter y una carrera dominante de principio a fin

En la categoría femenina, Jenn Lichter ofreció una actuación que difícilmente se puede calificar de otra forma que no sea dominante. Salió con decisión, encontró su ritmo rápidamente y no permitió que ninguna rival se instalara de forma permanente en su campo visual.

Lichter demostró una gran solidez en los tramos más técnicos del recorrido, especialmente en las bajadas de roca suelta que conectan las zonas altas con los cañones del American River. Su habilidad técnica le permitió ganar tiempo en sectores donde otras corredoras optaron por la prudencia. Esa diferencia se acumuló durante horas.

En los kilómetros finales, cuando el cuerpo acumula más de 24 horas de esfuerzo continuo para las posiciones de cabeza, Lichter mantuvo la forma y la compostura. Cruzó la meta con la energía suficiente para celebrarlo, algo que en 100 millas de montaña no es un detalle menor. Su victoria tiene peso propio dentro del palmarés histórico del Western States.

Lo que más llama la atención de su actuación es la consistencia. No hubo grandes altibajos, no hubo momentos de crisis visibles. Eso habla tanto de su preparación física como de la estrategia que llevó durante los meses previos a la carrera.

El regreso de Walmsley y lo que deja esta edicion para el ultrarunning

Uno de los elementos que más atención generó en la previa fue el regreso de Jim Walmsley al Western States. La carrera californiana es inseparable de su nombre: allí construyó parte de su leyenda y allí también vivió algunas de sus derrotas más recordadas. Su vuelta en 2026 cargaba con esa historia.

Walmsley compitió con la ambición y el nivel que se le presupone, pero la jornada no terminó con él en lo más alto del podio. Eso no le quita valor a su participación. Su presencia en la línea de salida elevó el nivel de tensión competitiva del campo masculino y obligó a todos los demás a dar su mejor versión desde los primeros kilómetros. Bouillard ganó en un campo donde Walmsley también corría. Eso dice mucho del francés.

Más allá de los nombres individuales, el Western States 100 de 2026 deja una imagen clara del estado del ultramaratón de montaña a nivel global. La profundidad del campo masculino y femenino no para de crecer. Cada edición trae nuevos nombres con capacidad de ganar, y eso convierte a esta prueba en un termómetro fiable del deporte.

Para Bouillard y Lichter, la victoria aquí abre puertas. El Western States tiene un reconocimiento internacional que pocos eventos de 100 millas pueden igualar. Ganar en Auburn es un argumento que te acompaña durante toda la carrera deportiva. Los dos lo saben, y los dos lo han ganado de la mejor forma posible: con una actuación que no deja dudas. En ese mismo circuito global, Adam Peterman y Riley Brady ganaron las Canyons by UTMB 100k apenas unas semanas antes, otra prueba que mide el pulso del ultrarunning mundial.