Un nuevo estudio publicado en Frontiers in Nutrition (2025) es el primero en comparar directamente la suplementación con omega-3 rico en EPA frente a rico en DHA en atletas de resistencia entrenados. El resultado: ambas formas reducen la frecuencia cardíaca submáxima, pero solo el EPA eleva el cociente de intercambio respiratorio. Esto es lo que significa para tu entrenamiento.
Puntos clave
- Ensayo clínico aleatorizado de 6 semanas en atletas de resistencia masculinos entrenados (Frontiers in Nutrition 2025)
- Tanto EPA como DHA: reducen la frecuencia cardíaca submáxima y el esfuerzo percibido
- Solo el EPA: aumenta el cociente de intercambio respiratorio durante el ejercicio
- Omega-3 + entrenamiento de fuerza: la IL-6 se redujo un 27-41%, la capacidad antioxidante aumentó un 15% y el malondialdehído bajó un 33%
- Recomendación: 2-3 g combinados de EPA+DHA al día para atletas activos
Qué analizó el estudio
Durante 6 semanas, dos grupos de atletas de resistencia masculinos entrenados tomaron suplementos ricos en EPA o en DHA a dosis equivalentes. Los investigadores midieron varios parámetros de ejercicio submáximo en cinta de correr. Es el primer estudio que separa de forma rigurosa los efectos de las dos formas de omega-3 en atletas de resistencia, ya que la mayoría de los trabajos anteriores utilizaban combinaciones estandarizadas de EPA+DHA.
Lo que tienen en común ambas formas
Ambos suplementos redujeron significativamente la frecuencia cardíaca durante el ejercicio submáximo y el esfuerzo percibido (RPE) a la misma intensidad. En la práctica: a la misma potencia en bicicleta o ritmo de carrera, los atletas tenían una frecuencia cardíaca más baja y sentían menos esfuerzo. Esto es una mejora de la economía de movimiento: rendir más con menos.
Lo que es exclusivo del EPA
El efecto específico del EPA es un aumento del cociente de intercambio respiratorio (RER) durante el ejercicio. El RER es la relación entre el CO2 exhalado y el O2 consumido, e indica qué proporción de grasa frente a carbohidratos utiliza el cuerpo como combustible. Un RER más alto apunta a una mayor contribución de los carbohidratos al metabolismo energético durante el esfuerzo. La interpretación de este efecto sigue siendo debatida entre los investigadores: puede reflejar una mayor capacidad para utilizar sustratos de carbohidratos a intensidades concretas.
Los límites de la investigación
El conjunto de investigaciones sobre omega-3 y rendimiento sigue siendo heterogéneo. Una revisión reciente concluyó que el impacto en la fisiología del ejercicio es inconsistente entre estudios. Los beneficios más sólidos y reproducibles se dan en la recuperación y la adaptación: menor inflamación postentrenamiento, mayor capacidad antioxidante y menos agujetas. Los efectos directos sobre el rendimiento en competición son más difíciles de aislar. En la práctica, los atletas que suplementan con omega-3 lo hacen principalmente por la recuperación, y ahí los datos son consistentes.