Running

Comrades 2026: Kusche bate el récord, Steyn logra su quinto título

George Kusche corrió 5:15:56 y Gerda Steyn ganó su quinto título con nuevo récord en el Comrades Marathon 2026.

Elite runner cresting a hill on an open road against golden South African highveld landscape at sunset.

Un día que cambió la historia del Comrades Marathon

El 14 de junio de 2026, la carretera entre Durban y Pietermaritzburg fue testigo de algo que pocas generaciones tienen la suerte de presenciar. Dos corredores sudafricanos reescribieron los libros de récords del Comrades Marathon en la misma jornada, en la edición Up Run de 85,777 kilómetros que conecta la costa con las tierras altas de KwaZulu-Natal.

George Kusche cruzó la meta en 5:15:56, destruyendo una marca que llevaba dieciocho años intacta. Gerda Steyn, por su parte, no solo ganó su quinto título consecutivo, sino que volvió a mejorar su propio récord femenino. Si eres aficionado al ultramaratón, este es uno de esos días que vas a recordar durante mucho tiempo.

La jornada tuvo todo: dominio táctico, ritmos imposibles y una demostración de que el atletismo de fondo sudafricano atraviesa un momento histórico. Aquí tienes el análisis completo de lo que ocurrió, qué significan estos tiempos y por qué el Comrades 2026 no se parece a ninguna edición anterior.

George Kusche pulveriza el récord de Shvetsov: 8 minutos y 53 segundos de diferencia

El récord de la ruta ascendente del Comrades lo tenía Leonid Shvetsov desde 2008, con un tiempo de 5:24:49. Era una de esas marcas que parecían inamovibles, forjada en una época en la que el atletismo de ultra distancia todavía no había vivido la revolución del entrenamiento moderno. Kusche la borró del mapa con una ventaja de casi nueve minutos.

El ritmo de Kusche durante los primeros 60 kilómetros fue calculado pero implacable. No se dejó llevar por la euforia del pelotón inicial y mantuvo una progresión constante que solo se aceleró a partir del kilómetro 70, cuando los rivales comenzaron a ceder terreno. Su 5:15:56 equivale a mantener un promedio inferior a los 3:41 por kilómetro durante toda la prueba, incluyendo los desniveles acumulados del recorrido ascendente.

Detrás de él llegaron dos corredores que, en cualquier otro año, habrían protagonizado los titulares. Piet Wiersma, campeón de la edición 2024 y representante de los Países Bajos, terminó segundo con 5:19:36. El podio lo cerró el sudafricano Mbuti Mollo con 5:21:31. Tres corredores por debajo del anterior récord mundial. Eso resume la dimensión de lo que pasó en Pietermaritzburg.

  • 1.º George Kusche: 5:15:56 (nuevo récord mundial Up Run)
  • 2.º Piet Wiersma: 5:19:36 (campeón 2024, Países Bajos)
  • 3.º Mbuti Mollo: 5:21:31

Lo más llamativo no es solo el tiempo de Kusche. Es que Wiersma, con un 5:19:36, habría batido el récord de Shvetsov por más de cinco minutos y nadie hablaría de él como ganador. Eso da una idea de la magnitud del rendimiento colectivo que vivió la carrera este año.

Gerda Steyn: cinco títulos y un récord que vuelve a ser suyo

Si la actuación de Kusche fue extraordinaria, la de Gerda Steyn pertenece a otra categoría narrativa. Ganar cinco veces el Comrades ya la coloca entre las figuras más grandes de la historia de la prueba. Hacerlo mejorando tu propio récord en la ruta ascendente convierte su trayectoria en algo difícil de comparar con cualquier otra atleta de ultrafondo femenino.

Steyn cruzó la meta en 5:44:53, superando la marca que ella misma había establecido en 2024 con un 5:49:46. Son casi cinco minutos de mejora en una distancia de más de 85 kilómetros con desnivel positivo acumulado. A ese nivel de rendimiento, cada segundo ganado exige meses de trabajo específico y una ejecución perfecta el día de la carrera.

La segunda clasificada fue Nobukhosi Tshuma, con un tiempo de 5:53:36, a nueve minutos de la ganadora. El podio femenino lo completó Irvette van Zyl con 6:02:30, una atleta veterana del Comrades que sigue siendo referencia en el ultramaratón sudafricano. Las tres primeras mujeres terminaron por debajo de las seis horas y cuarto, lo que refleja la profundidad del pelotón femenino en esta edición.

  • 1.ª Gerda Steyn: 5:44:53 (nuevo récord mundial Up Run femenino)
  • 2.ª Nobukhosi Tshuma: 5:53:36
  • 3.ª Irvette van Zyl: 6:02:30

Con cinco títulos en el Comrades, Steyn entra en una conversación que antes estaba reservada a nombres como Bruce Fordyce, el dominador masculino de los años ochenta. Su evolución como corredora de ultrafondo no muestra señales de haber alcanzado techo, y eso debería preocupar al resto del pelotón internacional de cara a futuras ediciones.

Que significan estos tiempos para el ultramaratón mundial

El Comrades Marathon no es una carrera más. Es la ultramaratón más antigua del mundo en distancia variable, disputada desde 1921, y sus récords tienen un peso histórico que va más allá del deporte sudafricano. Cuando una marca se mantiene dieciocho años, su caída provoca una revisión completa de lo que el cuerpo humano puede lograr en esa distancia y ese desnivel.

El tiempo de Kusche plantea preguntas sobre el estado actual del entrenamiento en ultrafondo. Los avances en nutrición deportiva, en planificación del ritmo mediante datos de potencia y en calzado técnico han transformado lo que es posible en distancias superiores a los 80 kilómetros. No se puede explicar una mejora de casi nueve minutos sobre un récord consolidado sin reconocer que el deporte ha cambiado de forma estructural.

Para el corredor popular que sigue el Comrades desde España o Latinoamérica, estos resultados también tienen una lectura práctica. El listón de referencia se ha desplazado. Si entrenas con aspiraciones de clasificarte para la prueba o simplemente sigues los tiempos como marco de referencia para tus propias marcas en ultramaratón, el 5:15:56 de Kusche y el 5:44:53 de Steyn son ahora los nuevos puntos de comparación en la distancia.

El Comrades 2026 también confirma que Sudáfrica sigue siendo la potencia dominante en el ultramaratón de ruta a nivel mundial. Con los dos récords del recorrido ascendente en manos sudafricanas y un podio masculino donde dos de los tres primeros son del país, la escuela de entrenamiento local demuestra que su hegemonía no es un accidente histórico. Es el resultado de una cultura del atletismo de fondo que lleva décadas construyéndose.